Respuesta directa
Para estimar los gastos de compra de una vivienda, decide primero si es segunda mano u obra nueva. En una vivienda usada suele entrar el Impuesto de Transmisiones Patrimoniales, con gestión autonómica. En una vivienda nueva normalmente se calcula IVA y Actos Jurídicos Documentados. Después suma notaría, registro, gestoría si la usas y tasación si necesitas hipoteca.
La herramienta te permite editar el tipo de ITP o AJD porque no hay un único porcentaje válido para todas las comunidades ni para todos los compradores. Puede haber tipos reducidos, bonificaciones, requisitos de edad, vivienda habitual, familia numerosa, discapacidad o límites de precio. Si no conoces el tipo exacto, usa el resultado como rango de prudencia, no como cifra para firmar.
Qué incluye la estimación
Incluye un impuesto principal, una previsión de notaría, registro y gestoría, y una tasación orientativa cuando marcas hipoteca. También muestra un ahorro prudente: si financias, parte de una entrada del 20% más los gastos; si compras sin hipoteca, suma precio y gastos. Ese dato ayuda a evitar una trampa habitual: tener entrada suficiente pero no margen para impuestos, escritura, mudanza o primeras reparaciones.
Qué no debe decidir la calculadora
No decide si el banco aprobará la hipoteca, no confirma bonificaciones autonómicas y no sustituye el valor de referencia, la liquidación tributaria ni el asesoramiento notarial. Tampoco incluye todos los costes posibles: comisión de apertura, cheque bancario, mudanza, muebles, comunidad, seguros, reparaciones, agencia o condiciones pactadas pueden cambiar el dinero final.
Cuándo conviene pausar
Pausa si el resultado deja el ahorro casi a cero, si dependes de una bonificación que aún no has confirmado, si no sabes si la vivienda tributa por IVA o ITP, si el valor de referencia difiere mucho del precio o si la tasación puede quedar por debajo de lo esperado. En esos casos, pide cifras por escrito antes de reservar.