El arquitecto de los pobres – SLOWHAUS

La arquitectura se relaciona, en la mayoría de las ocasiones, con los edificios de los ricos: grandes catedrales, enormes palacios o gigantescos rascacielos. Nadie piensa en arquitectura cuando camina por las callejuelas de un pueblo de la estepa castellana, o cuando vemos en la televisión imágenes de las favelas de Río de Janeiro. Pero, según el diccionario de la RAE, arquitectura es el “arte de proyectar y construir edificios“, así que, cualquier construcción, resistente, susceptible de ser habitada o de ser utilizada para alguna actividad humana, debería ser considerada arquitectura también, por humilde que sea.

Sin embargo, para ver el el legado de la mayoría de los arquitectos hay que bucear en las ciudades y sus barrios más adinerados. La arquitectura vernácula, o la de las clases más desfavorecidas, que también se palpa y se toca, parece no existir. Por lo menos para los medios de comunicación y las escuelas de arquitectura. Pero esto no es siempre así. Hay arquitectos que han desarrollado su actividad en otros territorios, más cerca de lo humano que de lo constructivo, trabajando para la gente más, a priori, ajena a la arquitectura. Un ejemplo de esto es el alma del legado dejado por Samuel Mockbee, que hay que buscar en los corazones y las mentes de los estudiantes a los que enseñó, a los desfavorecidos que ayudó y a los colegas en los que influyó.

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El arquitecto de los pobres – SLOWHAUS

Samuel Mockbee -“Sambo” para los que lo conocieron- fue un arquitecto estadounidense, educador y artista que dedicó su vida a enseñar y a proporcionar viviendas de bajo coste y sostenibles a aquellos que no podían permitírselas. Como fundador del Rural Studio y como profesor de la Universidad de Auburn creó, junto a otros, un programa dedicado a la construcción de viviendas, centros comunitarios y otras estructuras para los residentes de Hale, un condado del estado de Alabama muy castigado por la pobreza, mientras introducía a sus alumnos en las posibilidades que ofrecían los estudios de arquitectura que habían elegido.

La arquitectura es un arte social”, decía Mockbee, “y como un arte social, es nuestra responsabilidad asegurarnos de que estamos creando una arquitectura que se adecua a la función, sino también al confort espiritual”.

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El arquitecto de los pobres – SLOWHAUS

Después de haber trabajado en su propio estudio, fundó, con su amigo y colega D.K.Ruth, el Rural Studio en 1992, con la idea de ayudar a la gente más desfavorecida a la vez que enseñaba a los estudiantes. Las construcciones de Rural Studio (más de 80 viviendas y edificios comunitarios hasta la fecha) se adaptan a los gustos y necesidades de sus usuarios, utilizando para ello materiales del lugar, muy a menudo, reciclados.

Uno de los proyectos que más me gusta de Mockbee es la Glass Chapel, construída en el año 2000, donde usó parabrisas provenientes de un desguace de Chicago, estructura de madera y muros de tapial para hacer un edificio polivalente que no renuncia a la estética para ejercer su función.

El arquitecto de los pobres – SLOWHAUS

Si os gusta este edificio, os invito a investigar más sobre Mockbee y el Rural Studio, que sigue con el legado de Mockbee, a pesar de su desaparición en el año 2001.

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